18 de diciembre de 2014

Periodismo digital: 11 realidades que los periodistas nunca comprendimos

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Larga es la lista de apellidos que le han puesto al distinguido caballero periodismo a lo largo de su historia. El que está de moda de un tiempo a esta parte es digital. Periodismo digital. ¿Y qué es eso? Me temo que todavía estamos un poco perdidos al respecto. Todos intuimos que se refiere al nuevo modo de concebir la profesión que han alumbrado las nuevas tecnologías. Pero, como en toda revolución, aún faltan mentes clarividentes que arrojen un poco de luz entre tanta bruma. Es lo que acaba de hacer la Universidad de Columbia con un excelente informe sobre periodismo digital.

Lo puedes leer completo aquí, pero te adelantamos algunas de sus interesantes conclusiones, interpretadas a la manera de GUK:

1. El problema es que los periodistas no comprendemos el negocio del periodismo. O si no, no es comprensible la lentitud con que las empresas periodísticas han adoptado los cambios que exigía la tecnología digital.

2. El periodismo digital ofrece grandes oportunidades para las organizaciones periodísticas y su modo de relacionarse con su comunidad. Eso sí, una vez superada la actual transición digital.

3. Es posible conseguir beneficios económicos a través de la generación de contenido para medios digitales. Claro, nada de volcar las noticias de las plataformas convencionales. Exige generar contenido específico y de alto valor añadido.

4. Las empresas periodísticas deberían redefinir las relaciones con su audiencia y la publicidad. En definitiva, conseguir una mayor vinculación con la audiencia a través de un mayor compromiso de los periodistas.

5. Los medios deberían repensar su relación con los anunciantes. Y eso no significa darles barra libre para influir sobre los contenidos. Sino entender que ahora disponen de muchos más medios para llegar a sus clientes, como por ejemplo las redes sociales. Y la empresa periodística tiene la ventaja de contar con estrechos vínculos y un buen conocimiento de la comunidad a la que se dirige.

6. Las empresas de noticias deberían desarrollar alternativas al actual sistema de precios de la publicidad, basado en el CPM (coste por mil), o coste por impresión que domina la publicidad online. Una opción puede ser combinar la publicidad digital con la impresa, las redes sociales y otros métodos.

7. Las empresas deben estar vigilantes ante la apropiación de su contenido. Pero también deben ser conscientes de que los agregadores funcionan dentro de la legalidad y aportan valor a los lectores. Así que la generación de contenido digital debe ser algo más para ellas que la mera inserción de links que nadie clica en sus noticias.

8. Todo esto supone cambios drásticos para una empresa convencional: asumir un mundo radicalmente diferente como el digital. Quizá sea demasiado pedir para una empresa periodística pequeña o mediana, pero las grandes pueden y deben poner en marcha equipos exclusivamente digitales para adaptarse a la nueva era.

9. Hasta aquí las empresas. ¿Y los periodistas? Por si alguno aún no se ha dado cuenta, toca asumir más presión para recortar los costes editoriales. La vieja regla de que 1000 lectores dan trabajo a un periodista se ha hecho trizas. Toca ser creativos, usar las suscripciones, la “curación” de contenidos y las alianzas. Espabilar.

10. Los dispositivos móviles representan un especial reto para las empresas. Por cada nuevo producto o plataforma exitosa, otros muchos fracasan. Quizá la opción sea pequeñas apuestas en muchas opciones diferentes, para aumentar la probabilidad de que al menos una de ellas triunfe.

11. Todo sitio de noticias que adopte ahora un esquema de pago tiene perspectivas de éxito muy limitadas, al menos en la web. Pero también, a largo plazo, no tiene mucho futuro en el papel. Un plan de pago unido a una ambiciosa estrategia para mejorar la experiencia de usuario en plataformas móviles suena bastante mejor.

Una vez superado el susto, vayamos a la parte positiva. El público sigue demandando periodismo independiente que descubra temas, explique asuntos complejos y presente su trabajo en formatos atractivos. La industria periodística ha comprobado muchos de los aspectos negativos de la era digital. Toca ahora empezar a explorar sus beneficios.

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